Volando bajo

¿Cuál será la banca adecuada para dormir? Ya era la una de la mañana y el sueño se apoderaba de mí, aunque no era el único, había cientos de personas con el mismo problema, esperando que les dijeran cuando saldría su vuelo o de plano que se los cancelaran para otro día.

Yo estaba en el aeropuerto de la ciudad de México, pero me dijeron que en Monterey estaba peor la situación, lugar donde se originó el problema por un banco de neblina.

El lunes empezó el caos del aeropuerto de Monterrey, pero continuó los demás días de la semana, en las mañanas.

El problema, si bien es cierto que es meteorológico, me toco comprobar en carne propia que la mayoría de las aerolíneas no están preparadas para atender al cliente en casos como éste, que tristemente se supone, no son frecuentes.

El 75% de los retrasos o cancelaciones en los vuelos es por el mal tiempo. Todo el personal de cuando menos 3 aerolíneas que fueron las que me tocó observar (Vivaerobus, Volaris e Interjet), decían que no sabían si se cancelaría su vuelo o solo era una “pequeña demora” -de más de 4 horas- . El caos se apoderaba de los pasajeros que se quedaban con la incertidumbre de saber si llegarían a su trabajo, a la cita que tenían, de querer llegar pronto porque hay un familiar grave en el hospital, de que ya nadie te recogerá en el aeropuerto o el evento al que iban ya se iba a acabar.

El día de más caos fue el Lunes, donde amaneció cerrado el aeropuerto de Monterrey y en la noche solo se abrió por un momento.

En la tarde noche fue el gran casos, 149 vuelos se vieron afectados, la mitad de plano se cancelaron y los otros con demoras de más de 3 horas. Lo trágico para personas como yo que no estábamos en nuestra ciudad de origen, es el hecho de que las aerolíneas no tienen por obligación pagarte el hospedaje, ni alimentos, porque es un problema ajeno a ellos: el clima. Incluso personas que habían pagado seguro contra ese tipo de situaciones, les informaban que solo entra en vigencia cuando se cancela el vuelo pero no por demora… y la reclamación entra a partir de las 3 horas de la cancelación, es decir, también para eso había que esperar.

Otro gran problema es la comunicación de las aerolíneas con el aeropuerto, ya que las pantallas del mismo tenían información equivocada. Ibas con el personal del aeropuerto y te decían que era la información que las líneas les habían dado.

Y si bien en los aeropuertos está un modulo de la PROFECO, solo trabaja en horarios de oficinas, por si te quieres quejar, solo sirve para eso; queja, no te resuelven nada en el momento, solo llenas formularios.

Cuando estaba a punto de ira a una banca a dormir y ver a los demás pasajeros tirados en el suelo, juntando sillones, pensé que eso era un día “normal”. ¿Qué nos espera a los clientes ahora que vienen las vacaciones de fin de año con estas autoridades aeroportuarias tan incompetentes y las líneas aéreas no responsabilizándose? Ni siquiera tienen la sensibilidad de saber tratar a los pasajeros que evidentemente están desesperados por llegar a su destino. Así es que los que piensan viajar en estas fechas navideñas… a preparase para el caos de los aeropuertos.

Te puede interesar