Tripas que deciden

No deja de admirarme la capacidad del pueblo mexicano por escoger aquello que le hace daño.

Somos únicos.

Ejemplos recientes:

TAMAULIPAS: Me queda clarísimo desde tiempos de la campaña, que Balta hubiese sido mucho mejor gobernador que Cabeza de Vaca, pero la gente estaba enojada, ya estaba harta.

En tales condiciones no fue capaz de razonar el voto y optar por lo mejor o lo menos peor; fue por la venganza y ejerció el derecho de tomarla. Qué bueno, ahora paga las consecuencias, y las pagamos todos.

Ir a Tamaulipas es deporte extremo, ir a la frontera es cosa de gente muy temeraria.

Cabeza de Vaca solamente cumple los vaticinios que de él se hicieron.

VERACRUZ: Tuvieron de su lado al mejor gobernador que hubieran deseado, póngale todos los peros que quiera y que le inventan a Miguel Ángel Yunes, pero en dos años acabó con los criminales que tenían asolada a la entidad, recupero 2 mil 500 millones de pesos de la fortuna de Javier Duarte.

Sí, hubieron muchos muertos, casi todos de las bandas de apestosos… aún se dieron ataques a civiles, pero en una cantidad ínfima con respecto a su antecesor.

Pudieron continuar con el modelo, para su bien, para recuperar la paz que tanto dicen amar los jarochos, pero no… votaron por Cuitláhuac y comienzan a ver las consecuencias.

Antes de asumir ya le avisan lo que se viene. Los jarochos estaban muy enojados con el PRI y con el PAN, embelesados con MORENA… ahí lo tienen, disfrútenlo, dentro de un año hablamos, espero estar equivocado, pero todas las alertas de seguridad nacional atisban problemas graves.

NUEVO LEÓN: No, Ivonne Álvarez no hubiese sido mejor gobernadora que Jaime Heliodoro, pero Fernando Elizondo sí… con todo y todo, Elizondo era mejor, es mejor, aunque ya no seamos amigos, debo decirlo, está mejor preparado, tiene más experiencia y otras cosas más.

No teníamos una gran baraja, pero de entre toda la baraja el peor era aquel por quien votaron.

Se advirtió que no tenía proyecto… les valió.

Se advirtió del riesgo de la delincuencia… les valió.

Se advirtió de la corrupción que ya arrastraba… les valió.

Ahora ya no lo aguantamos, nos arrepentimos.

Votar con el estómago no es la mejor solución, pero no dejamos de hacerlo.

Espero con todo mu corazón, que esta seguidilla se rompa ya, en serio, y que haber votado con enojo por El Peje sea el acierto que confirma la regla.

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