Transformación democrática… de la urna embarazada, al maletín prieto

Tiempos hubo en que la democracia electoral se doblegaba a base de músculo.

Había que robar urnas… o intentar evitar que las robaran.

Había que “embarazar” las urnas con votos colectivos…

Eran tiempos de elecciones crispadas, con violencia, con amenazas, con trampas directas.

Sobre la boleta porque la boleta definía.

Luego vino el tiempo de la elección con actas… y los votos no importaron.

Se gana una elección con actas a tu favor… así que los esfuerzos van a comprar representantes… a lograr acuerdos con partidos adversarios… y a tener actas con cifras favorables aunque adentro las boletas digan otra cosa.

Al fin que nunca las van a abrir.

Ahora viene la tercera transformación democrática, una en la que no importa con cuántas votos perdiste, siempre hay una salida; todo depende el maletín prieto…

Hoy, la nueva transformación democrática, acaba con el ganador insospechado…

No gana el que tenga más votos, sino el que tenga más maletines prietos.

Te puede interesar