Sábado de Anecdotario

José Manuel Reyna de la Fuente y Samuel Flores Longoria, hombres cultos, solían manejar los temas de cultura en Nuevo León hace no muchos ayeres.

Don José Manuel, dueño además de una voz de barítono para hablar, solía ser el responsable maestro de ceremonias en eventos oficiales.

Pero otra de sus funciones principales, era la de asesorar a gobernadores, alcaldes, diputados y todo aquel que tuviese cargo político, en materia de regalos para periodistas, amigos y amigas de distintas extracciones sociales o económicas.

César Santos, a la sazón alcalde en Monterrey, hacía la lista de regalos a enviar en navidad y de repente comenzó a dudar, porque casi todas eran botellas de vino, canastas con productos propios de la navidad y en otra pila había libros.

Mandó a llamar a los expertos y les preguntó…

“¿No me irán a mentar la madre si envío libros?… ¿a quién se le ocurre mandar un libro?… ¿en serio creen que me lo van a agradecer?”

-Son excelentes ejemplares señor…

Había obras de los clásicos, best seller del momento…

“¿Y si le pongo un billetito entre las páginas?

-¡Señor… se puede ofender!

“Bueno, entonces no le pongan billetito, pero pónganle a todos esta tarjeta: De tu amigo César Santos, a sugerencia de Pepe Reyna y Samuel Flores”.

-¡Ejem!… señor… quizá no se ofendan tanto, después de todo.

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