Regios sufren con ponchallantas

Hacer obra es inherente a la responsabilidad de gobernar.

Los peores gobiernos en materia política o de corrupción, hicieron obra.

Desde don Porfirio que nos dejó una gran red de ferrocarriles, hasta Natividad González Parás que nos dejó el Paseo Santa Lucía…

Vicente Fox, extraviado y medroso ante el crimen organizado, nos dejó una maravilla en el Seguro Popular, una gran obra social que aún crece.

Salinas de Gortari, padre de la crisis más espantosa del Siglo XX, nos dejó una gran infraestructura social y ciudadana a través de programa Solidaridad, que lamentablemente no ha sido replicado.

Peña Nieto nos deja reformas que ya urgían…

Pero la obra no borra percepciones, todos ellos son calificados con negativos, porque o fueron corruptos, o fueron ineptos.

La obra es una obligación primaria… la honestidad es condición ineludible.

Pues bien, con Jaime Heliodoro ni una, ni otra.

Si no haces obra… la obras.

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