Reducir impuestos en el norte del país es positivo para la inversión: BdM

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Ciudad de México.- En el segundo trimestre de 2018, la economía mexicana presentó una presión en la inflación equiparable a la de enero de 2017, cuando se liberaron los precios de los energéticos, estimulados por la volatilidad en el tipo de cambio, afirmó el director general de investigación económica del Banco de México.

Al presentar el Reporte Economías Regionales abril-junio de 2018, comentó que las medidas anunciadas por Andrés Manuel López Obrador de reducir los impuestos en la región fronteriza pueden inducir a mayor inversión en la región norte del país.

En torno a la inflación en esa región dijo que se tendrán que analizar los posibles impactos. Sobre los riesgos para el crecimiento en las economías regionales, destacó que se presente mayor deterioro en la seguridad pública y que la incertidumbre que prevalece tanto en el ámbito interno como externo se refleje en menores tasas de inversión.

Otro riesgo es que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no resulte favorable para el sector productivo mexicano.

Señaló que las remesas han tenido un impacto favorable en el bienestar de los hogares de las regiones receptoras de los recursos. Precisó que el periodo abril-junio de este año se presentó una contracción respecto del primero, lo cual contrasta con la reactivación registrada en los dos trimestres previos.

El Director General de Investigación Económica, Daniel Chiquiar Cikurel, explicó que lo anterior, fue resultado, en parte, de la reversión del dinamismo que había mostrado la inversión y de un debilitamiento de las exportaciones.

Esto se reflejó en el desempeño de las distintas regiones del país. Se estima que se habrá registrado una disminución en la actividad en las regiones norte, centro norte y sur, así como una desaceleración en el centro, después del dinamismo observado en las cuatro regiones en el trimestre previo.

La inflación general anual promedio pasó de 5.31 por ciento en el primer trimestre de 2018 a 4.55 y 4.51 por ciento en abril y mayo, respectivamente. No obstante, en junio la inflación general anual repuntó a 4.65 por ciento llegando a 4.90 por ciento en agosto.

Esta evolución fue resultado, en parte, de que algunos energéticos registraron incrementos de precios mayores a los esperados. En cuanto a la inflación subyacente, esta continuó mostrando una trayectoria a la baja en el trimestre de referencia como consecuencia tanto del relajamiento de las condiciones cíclicas de la economía, como de los efectos de las acciones de política monetaria implementadas por el Banco de México.

Destacó, que la región centro ha mostrado los mayores niveles de inflación desde finales de 2017 como resultado, principalmente, del mayor crecimiento de los precios de los energéticos y de los servicios respecto al resto de las regiones.

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