No te acabes güero

Bendito sea Donald Trump…

El jamelgo que dice gobernar en la Casa Blanca, logró el milagro de contener la caída en la aceptación del Presidente Peña Nieto.

Parece milagro de San Juditas.

Los insultos del bolillo crudo con mechas de elote, han sido la bendición inesperada para Enrique Peña Nieto.

En su visita a Monterrey, Peña se vio como en los primeros meses de su mandato… su caminar dejó de ser aquel paso cansino que le acompañaba en meses recientes.

Su voz se volvió firme, le dio una buena friega a nuestro desGobernador quien creyó que todavía era tiempo para pasarse de lanza.

Trump ha tenido la milagrosa virtud de sacar a Peña de las cenizas.

Y como el güero tiene incontinencia en el hocico, cada que habla le da a nuestro presidente una oportunidad de llamar a la unidad.

Nada mejor que una adversidad para unir lo que estaba roto y para hacer que todo mundo jale en el mismo sentido, sin importar junto a quien se rema.

¿Cuánto le va a durar este aliento a nuestro Presidente?

La verdad, es imposible saberlo, porque por primera vez está aprovechando la bajadita para agarrar vuelo… el viento en popa lo impulsa.

Supongo que el Presidente aguarda a que Trump mantenga sus amenazas y su fanfarronería.

Mientras lo haga, nuestro Mandatario no tendrá que preocuparse por el rechazo; en pocas palabras:

¡No te acabes, Trump!

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