Libertades regaladas

Un día, Salinas nos regaló la libertad de prensa, y todo mundo aullaba de felicidad.

Se podía criticar al Presidente, el papel de PIPSA dejaba de ser instrumento de presión.

Pero la libertad de prensa no se regala… no se acepta como regalo… la libertad de prensa se gana en la calle, se gana en el día a día.

Pero no hubo quien peleara.

Hoy en día, la muerte de periodistas sacude al gremio y nunca sabremos si aquello se debe a que se coluden con quien no deben… o porque son incómodos para alguien.

Esa libertad regalada se convirtió en un juguete fatal que terminó por hacer más daño del que se supone, iba a reparar.

Un día, Salinas nos regaló la democracia..

Empezó a reconocer victorias a la oposición, sin que la oposición peleara por ellas.

Más bien, se ganaba esas victorias como cómplice del sistema priísta. haciendo legítimas las pírricas victorias… enalteciendo al Presidente como un gran reformador.

¿En qué terminó esa democracia regalada?

En la más asquerosa compra y venta de votos… en hordas que se unen a una turbamulta de quienes no piensan, no razonan, pero ya se hartaron de tanta barbaridad en nombre de la democracia.

La libertad de prensa y la democracia no son cosas que uno pueda recibir así nomás, como graciosa prebenda.

No hemos luchado por nuestra libertad de prensa… tampoco por nuestra democracia.

Y así llegamos a esto…

Sin una auténtica libertad de prensa… y desde luego, muy lejos del ideal democrático.

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