Lady Saleros

Y cuando uno cree que los diputados ya llegaron al límite en cuanto a las tonterías que hacen y dicen, llega la diputada local del PRI por Nuevo León, Alinha Vargas, y nos demuestra que todavía tienen muchas más sorpresas que dar.

Hace algunos días dicha diputada presentó una iniciativa de ley para retirar los saleros de las mesas en los restaurantes, alegando que es una medida preventiva en materia de salud “dado los altos índices de cardiopatías, insuficiencia renal, hipertensión y enfermedades que son relacionadas con el alto consumo de sal”. La diputada agregó que esto se debe a que en Nuevo León no tenemos “una buena cultura y hábitos alimenticios”.

Es cierto que la Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo diario de 4 gramos de sal y en México el promedio de consumo está entre 11 y 15 gramos, pero… ¿quitando el salero de las mesas vamos a acabar con la hipertensión? No creo, sobre todo cuando en la misma iniciativa que presenta propone retirar los saleros de las mesas pero éstos podrán ser colocados a petición expresa del cliente. Es decir, si yo le quiero poner sal a mi comida en el restaurante, como quiera se lo pongo, aunque esté hasta el “chongo” mi presión arterial.

Pregunta para la diputada: Y si la gente solicita el salero y no bajan los índices estatales de hipertensión… ¿qué va a hacer? ¿Presentará otra iniciativa para prohibir las galletas saladas? ¿Y luego otra para quitar los totopos con sal? ¿Y luego otra para quitar los cacahuates salados?.

¿No sería mejor irnos al fondo del problema? ¿Qué causa que la gente de Nuevo León y de todo México no tenga una buena cultura y hábitos alimenticios, como ella misma lo señaló? Sencillo: la falta de educación en cuestiones de nutrición. Por lo tanto, la iniciativa de ley adecuada sería que se implementara, en forma obligatoria, la materia de nutrición en todas las escuelas. Y que tanto los municipios como el Estado estuvieran obligados en desarrollar y promover una campaña permanente de educación nutricional. ¡Eso sí sería una solución real!

No dudo que la diputada haya presentado esa iniciativa de quitar los saleros con muy buena intención, pero no sólo no es funcional… ¡es ridícula! Y sólo demuestra la falta de capacidad y análisis, no sólo de esa diputada, sino de todo el Congreso.

Pero no todo es culpa de ella: es también culpa de nosotros. Esta clase de diputados con pocos o nulos resultados reales surgen cuando votamos por la cara o por la fama y no por la capacidad de la persona… así es como surgen las #Ladysaleros.

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