La reelección del insomnio prematuro

Quizá me acusen de reaccionario…

Pero en su momento yo hubiese votado a favor de que Ernesto Zedillo se reeligiera.

Simplemente es todavía, a mi juicio, el mejor Presidente que ha tenido México desde don Plutarco para acá.

Rescatar a México del abismo y encarrilarlo como él lo hizo, ¡vaya que a mi me provoca mucho respeto y admiración!

No faltará quien diga que se hizo socio de la empresa ferroviaria, cosa que no me consta y de lo que todavía no veo un papel que avale esa versión.

También en su momento y sin dudarlo, hubiese votado por la reelección de Felipe Calderón… después de Zedillo, en mi humilde opinión no hay otro.

Dirán lo que quieran y le achacarán los muertos del sexenio, pero no nos hagamos, la gran mayoría de ellos y ellas, eran personajes del crimen organizado que se mataron en lucha de bandas o al enfrentarse a las Fuerzas Armadas.

Calderón enfrentó una terrible crisis en el 2009, y lo hizo con un equipo de economistas quienes dieron en el clavo y los efectos fueron bastante menores para lo que se esperaba.

Son patéticos sus críticos, quienes no tienen otro argumento en contra que el pretendido alcoholismo… bueno, si borracho lo hizo bastante bien, ¡Ufff!, en su juicio hubiera sido una maravilla.

¿A qué viene el tema?, bueno, a que algunos ya hablan de la reelección del Peje.

A mi no me asusta el concepto, la reelección hay que ganarla… los buenos presidentes, gobernadores, alcaldes, senadores o diputados son tan escasos, que yo prefiero que se reelijan antes que permitir la llegada de auténticos pelmazos nomás para cumplir con el postulado de Sufragio Efectivo.

Nunca hubiese votado por la reelección de Fox o de Peña… ni por la de Salinas o De la Madrid… ¡Ni en sueños la de Echeverería o López Portillo!

Y tras lo del 68, jamás por la de Díaz Ordaz.

Por tanto, hablar ahora de que López Obrador va a reelegirse es un tema muy chabacano.

Primero que haga un buen papel, que supere las expectativas y que nos tape el hocico a quienes no creímos en él.

Es bien sencillo, solo hay que ser un excelente Mandatario.

Y si sus seguidores se ríen de Calderón y de Zedillo, ¡con más razón esperar!

Si les parece que esos dos fueron nefastos, entonces no hay problema, la vara está muy bajita.

Solamente hay que crecer al 4 por ciento anual, poner el dólar a 14 pesos, llevar las reservas a 160 mil millones de dólares, generar empleo… y claro, si además de todo eso, de veras reduce la corrupción…

¡El tercer periodo va por mi cuenta!

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