La reconciliación que no pude ver…

Esto es como una autopsia… empieza usted a meter la mano en el interfecto y descubre lo que comió… con qué lo aderezó y a qué hora lo comió.

La elección pasada, elección de Estado, elección de diseñador tiene un componente interesante: El Peje tiene a muchos salinistas en el gabinete.

Eso ya lo sabíamos.

Pero tiene a zedillistas en los puestos de mayor impacto.

Estaremos de acuerdo en que este Peje no se parece al de 2006, y tampoco al de 2012… este es un Peje reformado, con ideas que tienden más hacia la derecha.

Bien dijo Roger Bartra: México no tiene candidato que represente a la izquierda, y López Obrador es el más derechista de todos.

¿Cómo se logra todo esto?… ¿Cómo es que confluyen Salinas y Zedillo?

López Obrador consigue su anhelo de ser Presidente, es todo…

Zedillo y Salinas logran una transición de la desgastada figura del PRI hacia un nuevo partido que brota de un embrión tan popular y arraigado como su nombre mismo: MORENA… madre de la raza de bronce.

Pues bien, el pleito cuasi ancestral de Zedillo contra Salinas, verificado en cada elección a partir del año 2000, parece haber llegado a su fin.

La conclusión no es solamente de su servilleta, un izquierdista fundador del PRD, Ricardo Pascoe, la escribe detalladamente en su columna de El Heraldo de México.

Esta guerra solamente había dejado un par de periodos presidenciales para el PAN, y amenazaba con un tercero en esta elección en la que Margarita Zavala tenía todo para lograrlo como candidata albiazul, no como independiente.

Iban pues a una tercera edición y terminaron por pactar, en términos que permiten al salinismo mantener algo de poder, sin persecución para Peña Nieto y con su gente en cargos de regular importancia.

Zedillo logra en tanto la Secretaría de Gobernación, con Olga Sánchez Cordero, a quien él ungió presidenta de la Suprema Corte… con Esteban Moctezuma en la trascendente cartera de Gobernación… y algunos otros espacios.

El pacto entre los poderosos zanja diferencias que parecían abismales.

Ni expropiaciones, ni virajes a la izquierda… Paco Ignacio Taibo bramará de coraje.

¿Se logró este pacto con la pura palabra del Peje?

Lo dudo, ese par se guardaron armas, ases bajo la manga.

Sí, el México del Peje es el México de la reconciliación… la reconciliación entre Salinas y Zedillo.

Todo lo demás está por verse.

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