La Gran Mujer

Que haya salido con sus empleados tirando golpes, empujones, salivazos contra los reporteros es lo de menos.

Pero la contralora Nora Elia Cantú fue al Congreso a dar pena.

Dos amigas suyas, amigas mías también, me dicen… “No seas duro con ella, es una gran mujer”.

Bueno, gran mujer, demuestre su grandeza y bote a la tiznada ese trabajo en donde está perdiendo prestigio y honestidad.

No es honesto, Nora, decir que nada pudiste hacer contra el responsable de birlar 20 millones de pesos en la compra de cobijas para repartir a la gente necesitada.

Y no es honesto, porque dices no tener facultades para imponer sanciones.

¿Y Juana Aurora Cavazos?… ¿Y el Mariachi Vargas?… ¿Y Juan Livas?

¿Con ellos sí tuviste facultades para sancionar?

Esto es un festival de incoherencias, en el que tú participas en un juego perverso para proteger a Rogelio Benavides a cambio de que no hable todo lo que sabe acerca del asunto de las cobijas, por ejemplo, a dónde fue a parar ese dinero.

Participas en ese festival junto al fiscal anticorrupción, Ernesto Canales, quien misteriosamente no encuentra motivos para presentar ante un juez a Benavides Pintos.

Participas en esa comedia barata con el propio gobernador, quien impide que Canales vaya a responderle a los diputados por su remedo de investigación en el CobijaGate.

Querida Nora, a ti no te conozco, conozco a esas dos amigas mutuas quienes me insisten en que eres una gran mujer.

Pues bien, Gran Mujer…

¿Qué esperas para salir de ese cochinero?…

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