La gorda novelera

-¡Mire nomás Gorrón!… pensé que ya no lo vería más por acá, con eso de que la vez pasada se fue ofendido y quesque ya no volvía.

-Tenchita, por favor… ¿cómo se le ocurre?, acuérdese que en esos menesteres soy como el changuito que prometió darse unos fregadazos con el león… ¡puro hocico!

-¡Ya se me hacía muy ojón para paloma!… ya está como su compadre el tripón, que luego sale a decir que no dijo lo que dijo… que si las niñas gordas… que si se casen en Saltillo… que si las hilachas.

-Entiendo a quien se refiere, pero por favor no compare…

-¿Y si se me da la gana comparar?… ¡qué!

-No, no… usted compáreme con quien quiera, mientras me sirva esas dos de rajitas con queso.

-¿Y qué dijo?… ¡ya la dormí y me dio de tragar!… ¡tome sus gordas!

-Pero cachetitos de manzana golden… no atente usted contra mi barriga aventurera, no la castigue por mis arranques.

-¿Y si se me da la gana castigarla?

-Entonces me iré triste y sollozante, como la doctora Esthelita Dobletes, a ver si en MORENa me dan cobijo.

-¡Ah qué chillón!… ande, trague y para la otra vez se cuida de lo que sale de su hocico…

-Lo prometio, naricita de jocote… no vuelvo a regarla por enojón.

-A ver si de veras… porque ya ve que es muy fácil prometer… ya ve al Gerardito Garza el de Agua y Drenaje… prometió que iba a darle su parte a don Florentino…

-¡No me diga!… ¿Y le cumplió?

-¡Qué va!… por eso don Florentino Floripondio anda bravo y dice que se lo va a tronar a él y al negro cambujo de Enrique Torres.

¡Válgame dientitos de elote de Nebraska!… si hasta parece una telenovela de Valentín Pimpstein.

-¡Y lo que falta!… porque ya van dos mujeres que se le rajan en eso de renunciar para irse de candidatas independientes, quesque ellas prefieren asegurar el chuchuluco y el aguinaldo en vez de irse a la aventura.

-¡Qué emoción!… ya hasta se me antojaron esas dos de pipiancito con queso panela del que le venden allá en Ciudad Ideal.

-Lo que no saben muchos y muchas es que sin saber, ya le donaron su aguinaldo a la campaña del tripón.

-¿¡Quéeee?!!

-Así como lo oye, no les van a dar aguinaldo quesque porque lo donaron.

-¡Válgame San Pascualito Bailón!… esto se pone bueno, deje me acomodo para seguirle.

-¡Ni se acomode!, que ya tengo un cliente que sí paga de pie… así que quite su aplanado trasero del banco y váyase a tragar parado a la esquina.

-¡Qué bárbara!… ta bueno… nomás me hace mi itacate porque me va a dar hambre en el camino.

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