La gorda abstemia

-¡Ah canijo Gorrón!… pensé que de veras era usted abstemio… ¡Ni se acerque a este negocio!… ¡Júchala!, que aquí no se admiten borrachos.

-¡Momento, momento, barbilla de papita en ciernes!… ¿borracho yo?… ¡Lejos de mi el placer de los caldillos que de la vid emanan!, no estoy ebrio… ¡nuncamente!

-Mire Gorrón, que si me da el tufo… ¡culete le va a faltar para acomodarle una buena ronda de escobazos!

-¡Le digo que no estoy borracho!… me vengo tambaleando porque me subí a la Ecovía, y desde la estación Churubusco hasta acá, traje pegado en la nariz el sobaco de un humilde trabajador de la construcción…

-¡Aijuemala!…bueno, siéntese y repóngase, es que en esa Ecovía ahora sí que va uno todo enlatado.

-Tenchita, viera usted la de arrimones involuntarios que se prodigan a bordo… ya no alcanzan los camiones, creo que hay de ser como cuatro para todo el circuito… este gobierno ya se acabó tan noble sistema de transporte.

-¿Pos qué cosa no se ha acabado este infeliz gobierno?… no se acabaron mi gordería porque les dejé de fiar, ese Trácalas Longoria debe hasta los calzones flameados que trae encima.

-¿Pero cómo?

-Pues andará carburando mal o se le contradispara el trasero.

-¡No, no!

-¡Sí, sí!… le digo que los trae flameados porque a veces se faja la camisa adentro del calzón, y cuando se agacha se lo trae pa arriba por el elástico.

-No, yo no hablo de los calzones… digo que no es posible que no le pague, si viera cómo ha progresado este cristiano desde que está en el cargo…

-No hay mamila que se le resista…

-A propósito de resistirse, no resistiré la tentación de probar esas gorditas de flor de calabaza con salsa molcajeteada…

-Pues no ande tan debilucho, porque ya ve cómo le ha ido con tanta debilidad… tantito más y repuebla Hualahuises.

-No diga eso… no diga eso, por cierto, qué le puso ahora a la masa, que están las gordas mega híper deliciosas…

-Debe ser por las cachetadas que le di antes de que agarraran forma.

-¡Ah, benditas cachetadas!

-¿Quiere unas?

-¿Cachetadas?… no gracias.

-¿A poco vive de su rostro como Samuel García?… porque si es así, a la semana se muere de hambre.

-Mire cachetitos de manzana Golden, mejor écheme otras cuatro de una vez…

-Que sean seis, pero pa llevar… sésguele.

-¡Ya rugiste mi lion!

Te puede interesar