Hay de gordas, a gordas

-Mire Gorrón, acabo de crear una gorda nueva… se llama la Gorda Jaime Heliodoro.

-A ver… ¡Achis!… no trae nada adentro.

-Por eso se llama Jaime Heliodoro, el secreto está en la masa, se deja remojando toda la noche en chile de árbol con chile habanero.

-¡Jijos!… un levantamuertos.

-Precisamente… primero los levanta y luego los pone a firmar por él… ¡La gorda Jaime Heliodoro!

-¡Ah qué malora, cachetitos de manzana golden!… ya hasta me despertó el hambre.

-¿La desperté?… ¡pero si usted anda hambreado a toda hora!… su hambre nunca duerme.

-Bueno, bueno… hagamos honor a esta fiel panza aventurera… écheme dos de papita con queso, para abrir la tanda… y de una vez me va preparando dos de frijolito de vaina con pipián.

-¡Ande!… ahora anda muy mandón… ¡será que va a pagar!

-Aquí traigo con qué quererla… vengo de una manifestación a favor de Samuel García.

-¡No me diga que les paga por acudir!… ¡diantre de Gorrón jijuepucha!

-No, no… fui a una manifestación del Samuel, le digo, porque me invitaron… había como 30 mil almas…

-¡No me diga!… ¿tanta gente?… ¡nunca lo hubiera imaginado!

-Digo, 30 mil almas en pena… espíritus espirituales… pura gente que prometió en el face que iba a ir, y nomás acomopañó espiritualmente, porque no pudieron llegar desde Kuala Lumpur.

-¿Y luego?… ¿de dónde sacó el dinero?

-Pos llegaron unas lideresas con matracas, eran como 50, a echarle porras al Sami… entonces se me acercó un pelao, parecido al ese que le dicen tío Bob…

-¿Roberto Gallardo?

-Ajá… y que me jala muy despistadamente, me dio 200 pesos y me dijo… “Son pa las gordas”.

-¿Pa las gordas?

-Yo no quería aceptar, pero me insistió… “¡te digo que son pa las gordas!”…y pos bueno, si era de a huevín, tuve que obedecer… así que ahora traigo, no sé si me alcance para todo, pero con gusto abonaré.

-¡Grandísimo animal!… ese dinero era para las gordas… ¡las gordas lideresas que llegaron a brindar apoyo!… Ya las dejó sin su chuchuluco.

-¡Válgame San Pascualito Bailón!… bueno, ni modo… yo pensé que era de buen corazón de ese cristiano.

-A mi no me deje ese dinero sucio… mejor trague de gorra y vaya a regresarlo.

-Bueno, pero… ¿Como quiera me va a dar las de frijolito con pipián?

-¡Ja!… tuviera suerte, aquí tiene dos de soya con alubias… y arrúmbele a darle a las gordas lo suyo.

-¡Gulp!… ¿aparte del dinero también eso?

-¡Zárpele!

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