Hasta para robar se necesita preparación

Margarita Arellanes no estaba preparada para ser Alcaldesa, ella quería ser diputada federal.

Jaime Heliodoro no estaba preparado para ser Gobernador, él sí quería ser Gobernador.

La diferencia está en que a Margarita las circunstancias la llevaron a algo que no quería… y para lo que no estaba preparado.

A Jaime Heliodoro no lo llevaron las circunstancias, lo llevaron los intereses de otros a tomar algo para lo que no estaba preparado.

Los resultados ahí están…

Margarita que carga un terrible lastre, porque su falta de preparación en estas lides políticas, la llevó a estar atada a un montón de bandoleros que la nombraron jefa de la pandilla, pero se quedaron con el cofre del tesoro.

No son pocos quienes coinciden que los grandes bandidos en la administración de la ahora ex panista, fueron los depredadores enquistados en su gabinete y en su área de toma de decisiones administrativas.

Ella es ciento por ciento culpable de lo malo de su administración, porque ella pudo evitarlo… pero la verdad, no estaba preparada para ello.

Jaime Heliodoro no estaba preparado pero sí ambicionaba el cargo… y la ambición lo tiene ahora como dueño de una gran fortuna amasada en dos años y medio.

¿Su palacio rosa lo construyó con dinero de la venta de nueces?

¿Sus caballos… sus ranchos… sus tierras?

¿De dónde viene todo?… hay que ver la evolución de su patrimonio desde hace 15 años para acá, y verá usted un milagroso impulso de éxito financiero.

Jaime Heliodoro se va a meter en problemas, porque es tan sencillo ver hacia dónde apuntaba, cuando comenta -como si fuera algo gracioso- que cuando era niño se robaba los gansitos en la tienda de un vecino de Galeana.

El gobernador con licencia no estaba preparado para gobernar, tampoco para manejar todo el poder que le fue conferido.

Pero en todo caso queda en claro algo: Hasta para robar se necesita preparación.

Te puede interesar