Golpear las posiciones que Irán ha ido consolidando en suelo sirio, es el gran objetivo en Siria

Banjamín-Netanyahu

Jerusalén.- Siria se acuesta con la confirmación de que “el alto precio” que Donald Trump aseguró que pagaría el presidente Bashar Al Assad por el ataque con armas químicas denunciado por la oposición en Duma será cobrado “en un corto espacio de tiempo”. Parece que esta vez ese precio será superior a los 59 Tomahawks que lanzó hace un año contra una base del desierto sirio de la que, según la inteligencia estadounidense, partió el caza que lanzó una bomba con gas sarín contra Jan Seijún y mató a 83 personas, según pudo comprobar la ONU. Ni entonces, ni ahora parece que Trump vaya a esperar a una investigación independiente como la que anunció que quiere llevar a cabo “en un corto espacio de tiempo” la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ).

Rusia salvó a Assad del ataque de Barack Obama en 2013 y medió para que los sirios entregaran su arsenal químico a cambio de librarse de una operación estadounidense a gran escala. Esta vez, Moscú intentó de nuevo librar a su aliado de un ataque y para ello envió una petición formal al OPAQ “para investigar las denuncias de uso de armas químicas en Duma”.

La decisión acaba de ser anunciada en Washingtony parece que Trump, que la semana pasada anunció un plan de retirar a los dos mil soldados que tiene en Siria, está dispuesto a decir adiós con una operación que satisfaga a sus aliados regionales: Israel y Arabia Saudí. Esto significaría seguir el camino abierto por el ataque del lunes a la base T4 del desierto sirio –operación de la que Siria y Rusia acusan a Israel y en la que murieron al menos siete iraníes- y golpear a las posiciones que Irán ha ido consolidando en suelo sirio en los últimos siete años. La república islámica es, junto a Rusia, el principal aliado de Assad y el gran enemigo a derrotar en el tablero sirio tal y como israelíes y saudíes repiten cada vez que tienen un micrófono delante. Es el turno de Trump.

Te puede interesar