Espíritu de navidad

La mirada se pierde entre las pequeñas luces que prenden y apagan, es un mirada de asombro, de inocencia. Ha dejado su carta en el pino, sigue de pie pero pareciera que se hubiera ido al mismo polo norte con Santa. Se regresa de su viaje al polo por una pregunta que su hermano Gabrielo le hace sobre qué le pidió a Santa de regalo, entonces empieza la lista interminable de Iker. Y ahí comienza lo que debió haber sido una intervención bastante aburrida para ellos: – Son muchos- les digo, y Gabrielo me secunda: “Si Iker, a Santa solo se le piden uno o dos juguetes, a los Reyes Magos sí les podemos pedir 3 o más porque pueden cargar mucho entre todos”-

Mientras mis hijos hablan de su deseos y fantasías ante la magia que representa la navidad, no puedo evitar pensar en que ni siquiera un solo juguete he comprado y también tengo pendiente una lista interminable de regalos (en el trabajo, amigos, familiares). Salir entre las calles de esta y cualquier ciudad de compras se vuelve una total odisea. El tráfico es infernal, las tiendas se llenan como si se regalaran las cosas, los precios altísimos. ¿Y el verdadero espíritu navideño? Creo que se volvió un mar de consumismo, compra , compra, y más compra. Y por si fuera poco, también se puede pagar todo a meses sin intereses. ¿Por qué no? ¡Así todo el año podemos recordar lo que compramos! Otros más carnales, menos consumistas, se la pasan de posada en posada, en cantinas, en restaurantes… ¡hay que celebrar, es época de celebrar! ¿Qué celebrar? Pues eso, a los amigos, que nos dieron aguinaldo, o simplemente por el placer de la fiesta. Total, la resaca vendrá en enero, solo hay que ver los impuestos que nos regalaron los diputados con la anuencia de los presidentes municipales y el gobernador.

Algunos han protestado en las calles, la mayoría está expresando su inconformidad en las redes sociales. Con eso de que se ha quedado el cobro de la tenencia (promesa incumplida del gobernador), los alcaldes elevaron el predial en todo los municipios, siendo los más elevados en San Pedro y Allende. Se creó un nuevo impuesto al juego en los casinos, se gravó a las empresas de outsourcing, con el impuesto de nómina, se aumentó el 50% en el ISAI, se incrementó el impuesto de hospedaje en los hoteles, en los espectáculos también se subió el cobro. Estos impuestos solo son cuestiones locales, porque sin duda algo que pegará muy fuerte a todo la economía de los ciudadanos y las empresa es el aumento de la gasolina con la liberación de los precios el 2017; se habla de que puede llegar hasta un 20% el aumento.

Pero eso será mañana, hasta el próximo año, por lo pronto hay que celebrar, es navidad, aunque no precisamente sea el motivo de la celebración el nacimiento del niño Jesús, sino la fiesta, la posada, que sea más bien un pachangón con amigos, familiares y ¿porqué no? con desconocidos… es navidad, no se le niega una cerveza o un trago al sediento.

Iker y Gabrielo ahora se me quedan viendo pensado que yo también pido en silencio a Santa mis deseos, pero solo pido que esta cadena de impuestos que nos han recetado nuestros gobernantes aún nos permita conservar en verdad un espíritu de navidad.

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