En un tobogán siempre podemos ir más abajo

De repente me parece que estuviésemos en un tobogán…

Creo que la última buena decisión que tomamos fue elegir a Fernando Canales como Gobernador.

De ahí para adelante todo fue deslizarnos, y ni modo que nos digan que no tuvimos otra opción.

Escogimos a Nati sobre Mauricio…

Mal asunto, porque además de los descomunales negocios del Foro de la Cultura, comenzó la peor etapa en materia de seguridad que alguna vez nos tocó vivir.

Fue terrible.

Escogimos a Rodrigo Medina sobre Elizondo…

Y si bien el cierre de Medina fue bastante decoroso, con proyectos como Ecovía y Fuerza Civil, Rodrigo tuvo un problema llamado Humberto Medina Ainslie… y ese detalle acabó con toda posibilidad de lograr un mandato excepcional.

La corrupción generada desde ese punto, el crecimiento del patrimonio del progenitor del mandatario, todo… todo eso provocó hartazgo

Y peor aún… Escogimos a Jaime Heliodoro sobre cualquiera de sus tres oponentes grandes, y hemos retrocedido en el renglón de justicia social, de infraestructura física y de combate a la corrupción, unos 25 años.

Con Jaime Heliodoro entramos en la parte crítica del tobogán, cuando ya no podemos controlar ni velocidad ni ritmo de caída.

Ya no podemos tomarnos de los lados para aminorar la marcha.

Es cuando cerramos los ojos y nos estrellamos en el fondo de la alberca.

Sí, allí donde nos espera nuestra siguiente elección: Samuel García.

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