El predecible empate

En cualquier Nación seria, la posibilidad de llegar a la recta final
con un empate técnico entre los punteros, es algo normal y predecible;
no obstante, en otras en las que la incertidumbre, desconfianza, encono
social y sobre todo irritación popular hacia el partido gobernante, las cosas
simplemente son diferentes,

Ahora que arrancamos el segundo mes, de los tres que durará esta campaña
Presidencial; nadie tiene duda alguna de que la pelea final será entre dos y NO
entre cinco; por más intentos que los tres coleros hagan por tratar de salir de sus
respectivos ataudes. La suerte ya está echada.

Cualquier tipo de medición confirma que el todavía puntero Andrés Manuel López
Obrador, candidato de Morena, PT y PES; así como Ricardo Anaya, del PAN, PRD Y
MC, se han separado del pelotón para iniciar una lucha “entre dos”, logrando
generar una Percepción Social de que el próximo Presidente de la República, saldrá
de cualquiera de ambas alianzas políticas.

Tristemente al no existir una segunda vuelta electoral, todo indica que las minorías,
terminarán decidiendo el resultado de las elecciones y por ende, el futuro de México, ya que
el próximo Presidente sería declarado triunfador con menos votos del recomendable 50 más uno.

Para muchos puristas, muchos de los candidatos , serían no solamente Presidente
de la República, sino Gobernadores, Alcaldes, Diputados Federales y Locales, o Senadores, d
“minoría”, ante el alto grado de dispersión del voto y el importante número de electores
aún indecisos.

¿Pero que el ganador de la próxima Elección Presidencial sea declarado “triunfador” con menos
del 50 por ciento del total de votos validados, y peor aún con una diferencia marginal menor
a dos o tres puntos, con el perdedor; será saludable para la República dadas las actuales
circunstancias?

Sin afán de parecer alarmista y menos especulero (por aquello de las especulaciones), dicen los
que saben que el mejor termómetro para medir la percepción social y financiera, reside en la forma
en que los indicadores económicos se comporten, y vaya que posteriormente al pasado Debate
Presidencial, como que su Majestad El Dólar, le anda dando nuevos “sustos” a nuestra moneda.

Sin duda que la volatilidad financiera reciente, más que a los amagos del Presidente Donald Trump,
insistiendo en que vá a cancelar el Tratado de Libre Comercio, mismo que será firmado nuevamente
en los próximos meses; todo parece indicar se debe a que ahora el enemigo se encuentra en casa.

Me refiero a que la incertidumbre y desconfianza se fortalece ante un nada recomendable clima de
encono social nacional, más la falta de credibilidad en la Instituciones,propiciado por una evidente rebatinga
entre los partidos políticos, y ahora los dizque candidatos “independientes”,por el Poder Político y
todos los beneficios que conlleva.

Ante una Opinión Pública sumamente molesta por las condiciones actuales nacionales, su naturaleza
dinámica e inestable, puede verse reflejada horas después de que sean anunciados los resultados preliminares
de las próximas elecciones,

¿Si ganan los Frentistas, con una diferencia mínima de votos, como reaccionarán los Aliancistas, o viceversa?

¿Se irán a su casa muy tranquilos y felices, como sucede y seguirá sucediendo en naciones como Finlandia,
Noruega, Holanda, Canadá, y varias más?

Obvio que todos sabemos la respuesta; ya que el tema crucial es la tremenda desconfianza que priva hacia
las Instituciones, por lo que tremenda chamba de validación política, pero sobre todo de legitimación social, tendá
que enfrentar el Instituto Nacional Electoral.

Los expertos aseguran que el idioma español cuenta con cerca de 300 mil palabras; por lo que en una conversación
entre dos profesionales se usan en promedio unas tres mil 200; tristemente las nuevas Generaciones se comunican
utilizando aproximadamente 300, de las cuales unas 80 son palabras ofensivas y sin sentido comunicacional.

¿Cómo poder vender un tema de legalidad y de Vida Institucional ante una Opinión Pública poco crítica y con marignal
capacidad reflexiva?

Los manipuladores saben como hacerlo, y vaya que ejemplos abundan a nivel mundial, aunque tenemos el mejor
de todos con el que gobierna a nuestros vecinos del Norte, el famoso “Donal Trunk”, como lo rebautizó, otro que
sabe de aguacates, el candidato perene de Morena.

Ahi les encargo las marchas y plantones en varios puntos de México, sobre todo en Paseo de la Reforma en la
Ciudad de México..

y sino me creen, pal baile vamos.

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