El “buen humor” social

Esta semana el presidente Peña Nieto, al inaugurar el Tianguis Turístico en Guadalajara, dijo que no hay buen humor social, que el ánimo está caído.
Es muy difícil entender que un hombre con la trayectoria, con la capacidad del presidente Peña Nieto, quien no solo por su habilidad política llegó a la presidencia del país, desperdicie cada día de su periodo de seis años como presidente, ensimismado con una realidad muy tergiversada al México que todos los ciudadanos percibimos.
Parece que falta que el Presidente quiera abrir los ojos, para que las cosas cambien. Que quiera salir de la burbuja de “bienestar” que lo envuelve.
México vive un descontento social por la corrupción, por la impunidad, por ser rehenes de los diputados y senadores por quienes la mayoría votó.
Pero la mayoría de los electores no son la mayoría de los mexicanos. Un político gana con el voto de menos del 35% apoyo popular. La apatía del mexicano es quien gana en las elecciones.
Vemos y vivimos en un México sin orden, sin rumbo fijo, el discurso es uno y las acciones son otras, los secretarios de estado gastan millones en imagen, están más preocupados en llegar bien posicionados a las elecciones del 2018 que en hacer bien su trabajo.
El descontento es por sentirse vulnerables, por miedo a salir a la calle, por falta de garantía, por falta de cumplimiento de las leyes.
Toda la posible buena intención de las reformas estructurales aprobadas, no se traducen en bienestar de la población.
Los mexicanos vemos en las noticias que las instituciones son descalificadas, por gente poco calificada, pero al final, no hay nada que nos diga que la situación del país va hacia otro destino.
Los derechos humanos son para todos menos para los ciudadanos de bien, los diputados buscan aprobar leyes a modo que salgan impunes sus errores, en la Ciudad de México se pretende instalar un congreso constituyente, cuando ya están los diputados de la asamblea legislativa del DF.
El descontento social en corto plazo será una bola de nieve que difícilmente los políticos sabrán detener, con mayor frecuencia veremos candidatos independientes mejor organizados, tal vez mejor preparados intelectual y profesionalmente para hacer que las cosas cambien.
Mientras tanto, vivimos en el México al revés.
En el Norte , se sigue sin Obra Publica alguna , y la economia de la construccion dependera en un 100% de la Obra Privada, esto no es malo, los malos constructores deberan hacerse buenos y eficientes si quieren sobrevivir .
Las obras importantes parecen destrabarse y se avisoran las primeras obras del nuevo Aeropuerto de la Cd de Mexico .