De camisetas

Finalmente se quitó la camiseta de Tigres y se puso la del América, primero fue Iker y después Gabriel. Mis hijos solo tenían 4 y 2 años en esa final del 2014, que Tigres pierde en el Estadio Azteca ante América con un arbitraje muy polémico, que dejó al equipo felino con solo 8 jugadores. Su madre, Isadora, es Americanista de toda la vida y ya les tenía sus camisetas listas.

¿De qué se trata el futbol? De deporte, de lealtad, de pasiones, de negocios o simplemente de ponerte la camiseta de tu equipo y sentirte orgulloso de pertenecer. Una gran polémica se desató estas semanas, ya que en nuestra ciudad se juega el clásico regiomontano, en donde la ciudad se divide en dos, por los aficionados de los Tigres y de los Rayados. Además, la directiva del Club Monterrey había informado que no podría entrar ningún aficionado a su estadio si portaba una camiseta, cualquier ropa u objeto alusivo al Club Tigres.

Argumentaban que era por cuestión de seguridad ya que la última vez, los aficionados rayados habían hecho una gran bronca en las tribunas en contra de los que orgullosamente portaban la camiseta de Tigres y hubo muchos lesionados.

Finalmente, después de llamadas de atención de la PROFECO, de pláticas entre las directivas, de presión de la misma directiva de la Liga MX, de demandas de abogados y por supuesto de intervenciones de políticos oportunistas para que se hablara de ellos, la directiva cambió su criterio permitiendo que la afición pudiera usar su camiseta felina o cualquier ropa o bandera.

Ante este cambio de criterio, la directiva del Monterrey va a aplicar un norma interna para la venta de cervezas, por primera vez dejará de vender al término del primer tiempo. ¿Entonces, no es una pasión mal entendida? Es solo que se ponen borrachos y se envalentona el “seudo aficionado” y empieza la violencia. ¿Entonces, porqué nos llaman la mejor afición de México? ¿Solo porque llenamos los estadios y pagamos los boletos más caros de todo México? Creo que para los precios que se pagan en esta plaza y lo que se gasta en los jugadores, ambas directivas deberían tener y mostrar una responsabilidad social mayor con la afición, me queda claro que hoy por hoy, nuestro futbol es un negocio, pero por lo mismo se tiene que cuidar a la afición, al que paga, no nada mas no vendiéndoles cervezas, sino haciendo campañas de concientización para entender que el futbol también es un espectáculo familiar y los estadios no son un campo de batalla entre dos bandos.

Nosotros desde las casas también debemos aprender a respetar al que pierde y al que gana. En la final del 25 de diciembre del 2016 cuando los Tigres le ganaron al América, vimos el partido en familia (otra final dramática en penales). Después del último penal, antes de celebrar por mis Tigres con mis hermanos (que ahí sí, todos somos felinos), abracé a mis hijos y les dije: es solo un juego, una final más. Después con mis manos en el escudo de Tigres le mostré mi camiseta a Isa, mi mujer y le dije: Hoy nos tocó ganar. Así lo he tratado de aplicar hoy en mi familia: Iker, Gabriel e Isa, cada quien se pone su camiseta. Aprendamos convivir con “el contrario” aunque no traiga la misma camiseta que nosotros.

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