Aprender de Trump

Decía Horacio, poeta de la antigua Roma, que “la adversidad tiene el don de despertar talentos que en la prosperidad hubieran permanecido dormidos”. Ahora que muchos mexicanos sentimos que se nos vino el mundo -y el muro- encima por el triunfo de Donald Trump como Presidente de los EUA, debemos tranquilizarnos y reflexionar.

Para empezar… ¿Qué debemos aprender de Donald Trump? Que ser “candil de la calle y obscuridad de su casa” siempre tiene consecuencias negativas. Los que el mismo Trump llamó “los olvidados”, los ciudadanos desempleados y sin apoyos económicos por su gobierno para poner un pequeño negocio, fueron los que salieron a votar por él.

Votaron por el republicano todos los que sentían coraje de ver cómo las empresas estadounidenses se iban a invertir a otros países y que le daban trabajo a los extranjeros mientras ellos se quedaban en la calle. Los que sintieron renacer la esperanza de una vida digna con las promesas de Trump de cancelar el Tratado de Libre de Comercio (TLC) y de deportar a los inmigrantes para regresarles sus fuentes de trabajo.

En eso le doy toda la razón a Trump: no puedes ayudar a los de afuera si no has apoyado primero a los de casa. Es por eso que ante la amenaza de que ahora seamos los mexicanos quienes perdamos los empleos por las nuevas políticas económicas que pretende imponer Estados Unidos, es el gobierno mexicano y todos nosotros quienes debemos despertar y apoyar los talentos que tenemos dormidos.

Ya basta de estar apoyando, con miles de millones de pesos, a las empresas extranjeras que pretenden establecerse en México, como sucedió con Kia en Nuevo León. Y todo para que al final terminen dando a los mexicanos los empleos peor pagados mientras los puestos directivos de altos ingresos los ocupan los extranjeros.

El dinero mexicano debe ser usado para apoyar la creación de pequeñas y medianas empresas hechas y formadas por mexicanos. Ese dinero debe ser utilizado para impulsar el talento mexicano, el cual sobra… lo que falta es apoyo.

Mexicanos… ¡Ya basta de ser malinchistas! ¡Ya basta de creer que cualquier extranjero es mejor que nosotros! ¡Ya basta de ser candiles de la calle y oscuridad de la casa! Démosle la razón a los estadounidenses y a Trump: ya es hora de preocuparse por los de casa. Ya es hora de que los estadounidenses se preocupen por los estadounidenses. Y ya es hora de que los mexicanos nos preocupemos por los mexicanos. ¡A invertir y comprar en México! 

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