Ya olió el miedo…

Señores empresarios, si piensan que lo de la extorsión para los cachitos es el fin, prepárense, es el comienzo…

Les mojaron la oreja y por miedo callaron.

Eso es nada.

Si leyeran historia encontrarían la forma en que Hitler fue doblegando a la poderosa clase empresarial germana, hasta que los puso a trabajar para él y su proyecto.

Claro, hubieron algunos valientes como Schindler, o como Van Hall, pero aún ellos no pudieron detener aquella maquinaria de poder, porque el resto se puso de rodillas.

Cuentan de aquella frase de Churchill… “Si para evitar la guerra tienes que llegar a la humillación, no te preocupes, de todos modos tendrás la guerra y la humillación”.

Los empresarios pueden ser criticados ahora por doblarse y el Peje Prejidente por extorsionarlos.

Pero esto apenas comienza…

Quizá López no es una luminaria, pero es instintivo y acaba de oler el miedo.

Señores empresarios, prepárense a ser devorados.

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