Sábado de Anecdotario

Chuy Martínez que alguna vez fue Alcalde en Escobedo, desarrollo en su tiempo un negocio muy lucrativo: Producción de gallinaza.

Se trataba de industrializar el excremento de gallina para convertirlo en fertilizante, uno muy rico para la tierra, especialmente en jardines de zonas con escasa lluvia y con tierras de pocos nutrientes.

La gallina, como muchas aves, no procesa los granos completamente y cuando excreta, van todavía enteros.

Chuy logró una pequeña fortuna con ese negocio.

Pero tenía un hermano bastante “cabeza dura”, fiestero y bueno para gastar el dinero.

Un día, un viejón de la política, Héctor Gómez Danés vio al hermano de Chuy, pero lo confundió con el Alcalde.

-¡Qué pasó Chuy!

“No soy Chuy, soy su hermano…”

-¡Ah!, el “alrevesao!”

-“¿Alrevesao?

-Sí, porque tu hermano convierte la caca en dinero… ¡Y tú conviertes el dinero en caca!

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