Sábado de Anecdotario

Chelito Botello, una de las primeras diputadas del PAN en Nuevo León.

Tiempos de mayoría aplastante del PRI en el Poder Legislativo.

No había más remedio que tratar de ganar en el debate… afuera y adentro.

Durante un evento en la Ciudad de los Niños al que fueron invitados varios legisladores y funcionarios para que hicieran algún donativo a la causa, un líder apellidado Medina, pidió hablar y señaló que por lo visto, había funcionarios y diputados a quienes les dolía el codo y por eso no acudieron…

“Yo sí vine”, interrumpió Chelito…

Medina siguió… “Esos personajes, advenedizos en la política, creen que basta enviar representantes”.

“Yo me represento a mi”, volvió a intervenir Chelito.

Medina volteó a verla y siguió…

“Ni siquiera los grandes empresarios que tanta crítica hacen, son capaces de dejar sus palacetes y acercarse a la necesidad…”

“Ellos dieron 100 veces más de lo que ustedes”, volvió a intervenir Chelito.

Entonces Medina se enojó de plano…

“¡Señora, por favor deje de interrumpir mientras hablo!”

Chelito, mirando a otro lado dijo…

“Pues espero con ansias que empiece a hablar… ¡y que ya deje de ladrar!”

Te puede interesar