Sábado de Anecdotario

En 1994 el panismo se volcó sobre la explanada del Palacio Municipal de Monterrey.

La autoridad electoral daba la victoria al priísta Jorge Manjarrez sobre el panista don Chuy Hinojosa.

La certeza del fraude electoral provocó que la dirigencia nacional del PAN se involucrase en las protestas, y que panistas distinguidos se acercaran para fortalecer el movimiento.

Allí estaba Felipe Calderón… Estaba Diego Fernández de Cevallos, reciente candidato presidencial.

Día y noche… “Ni nos vamos ni nos rajamos”, dijo el célebre Jefe Diego, mientras levantaba la mano de don Chuy.

Entonces doña Consuelo Botello, gran militante azul, aseguró que entre la multitud había gente infiltrada por el PRI.

“Vienen a generar violencia… Van a tratar de romper vidrios, quieren desvirtuar la protesta”.

Hubo silencio y todo mundo miró en derredor en busca de los infiltrados.

Nadie vio algo raro…

Don Chuy tuvo entonces la ocurrencia…

“Si ven a uno que quiera generar violencia… ¡Lo agarran a madrazos!”

Carcajada generalizada y dos horas después los tribunales revertían el resultado… El PAN ganaba por primera vez Monterrey.

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