No es nuestra guerra, pero nos usan de escudo

Hace poco hablábamos de las broncas en los Estados Unidos, que tienen en llamas a casi todos los países de América Latina.

Pues bien, esas llamas nos alcanzan.

Los demócratas presentaron hoy la denuncia formal para el Juicio Político en contra de Donald Trump, es decir, el asunto sí va a llegar a la máxima instancia y puede acabar con la destitución del mandatario.

¿Qué hay detrás?

La peligrosa relación, estúpida relación de Trump con los rusos, quienes se encargaron de la operatividad para tundir a Hillary Clinton y facilitar el camino del güero hacia la Casa Blanca.

Entregarse en brazos de los rusos significó desde luego, hacer tratos con los patrocinadores de Maduro y de todas las manifestaciones de gobierno bolivariano en América Latina.

Los demócratas no van a perdonarlo…

Viéndose en riesgo, Trump destapó una caja que estaba prohibida: La caja de la trama de los gobiernos demócratas con el narco mexicano, para acabar con la amenaza que los zetas representaban para la estabilidad de la Unión Americana.

Bill Clinton y Obama descubrieron con preocupación que los zetas se les metieron hasta la cocina, inundaron su mercado con droga barata y además ejercieron tal violencia que pusieron a temblar a sus instituciones locales, además de que corrompieron a no pocas autoridades.

Fue así que enviaron cientos de millones a México, en helicópteros, armas y marines, para perseguir a este grupo criminal por todos lados.

¿Recuerda usted aquel ataque a balazos en contra del consulado americano en Monterrey?… ¡Ah!

Fue la respuesta de los zetas a la embestida gringa.

No son leyenda aquellos marines altos, encapuchados y de ojos azules que no hablaban español.

Al perseguir a los zetas, desde luego, el beneficiado fue el Cártel del Chapo, quien estaba designado por la misma DEA y los barones de la droga de aquel lado, como la vía confiable para cruzar su “producto” bajo las condiciones que ellos querían.

Toda la vida, en toda operación como ésta, los encargados tienen que hacer tratos con criminales, con milicias contrarias para ganar y obtener lo que quieren… eso hicieron los gringos de Clinton y Obama.

Así es como hoy el gobierno de EU, bajo el mando de Trump, detiene al eslabón más débil, a Genaro García Luna, quien desde luego, no sembró de fragantes rosas sus jardines, hay una leyenda negra en torno suyo, aunque no fue necesariamente el hombre más importante en la estrategia de Calderón contra el crimen organizado.

¿Es advertencia a los demócratas?

¿Es una negociación al estilo Trump, nada más que desesperada?

Fue sorpresiva, sí… desde luego, Trump va rumbo al cadalso, y quiere salvarse con la amenaza de llevarse de encuentro a los demócratas.

No es nuestra guerra…

Pero nos usan de escudo, ¡bonita cosa!

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