Moda

La moda de este siglo es hacerse el ofendido por todo.

En vez de avanzar en la libertad de expresión y los derechos humanos, estamos retrocediendo. Ahora resulta que lo que OTRO haga con SU vida y cuerpo me ofende aunque no me afecte.

Yo creo que cada quién tiene derecho a hacer con su trasero un papalote, si así lo desea… pero hay quién a fuerzas quiere opinar sobre el trasero ajeno.

Y es que ya todos se ofenden: homosexuales y heterosexuales, hombres y mujeres, feministas y no feministas, pro vida y pro aborto, blancos y morenos, ricos y pobres.

Cuando dejemos de ver la paja en el ojo ajeno y empecemos a ver la viga en el propio, es cuando vamos a avanzar. El cambio verdadero empieza con uno mismo.

EN RESUMEN: Si no te gusta no te lo comas y deja de alegar indigestión por algo que no te tragaste. Punto.

¡Búsquense una vida, carajo!

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