Miseria humana en la política

Tenía razón el NatiBross… Natividad González Parás.

No entenderás la política hasta que entiendas al humano que la ejerce… el ser humano, más allá de la profesión que elija, siempre actuará bajo ciertos patrones personales.

Cuando los descubras, se acabó el secreto.

Y lo que vivimos en la política es la expresión suprema de nuestra condición humana, quizá la más excelsa en cuanto al avance científico, pero miserable en cuanto a valores, en cuanto a integridad.

¿No resulta sorprendente que cuando llegaron diputados y diputadas ciudadanas al Congreso del Estado, atisbamos la posibilidad de que por fin las cosas se hicieran con decoro y honestidad?… con la ingenua inclinación por hacer lo correcto.

Pero es lamentable cómo la parte más humana, la ambición por cosas materiales doblegó a las primeras de cambio a varios de esos “ciudadanos puros”, unos por más, vehículos de lujo, y a otros por sobres de miserables 15 mil pesos que en su vida vieron juntos antes de esto.

Es impensable… no se puede ni se debe creer en el discurso de quien dice: “Esto lo hago por Nuevo León”.

En realidad, deben hacerlo por sí mismos…

Pero a unos y a unas les importa muy poco el que se les noten los calzones cuando se agachan a recoger el pago por su voto.

Por fortuna, todavía hay a quienes les da vergüenza…

Por fortuna hay algunos y algunas que tienen los arrestos para cuidar su buen nombre y no mezclarse en esa clase de arreglos que descubren sus muy humanas debilidades.

Yo espero que quienes no se doblegan sigan en papel de conciencia de la política local.

Y quizá, en un descuido, arrastren a otros que quisieran verse como ellos o como ellas, y un día sean la mayoría y no la excepción.

Te puede interesar