Mata, desolla y descuartiza cuerpos de su esposa; la mató por reclamarle haber tomado (video)

CIUDAD DE MÉXICO.Con el rostro salpicado de sangre y un vendaje en la cabeza, érick Francisco Robledo, de 46 años, reconoció ante policías que después de desollar a su esposa, Ingrid de 25 años de edad, órganos y trozos de carne los arrojó al drenaje que se encontraba a unos metros de su casa.

Francisco Robledo fue detenido en su casa ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero, en la calle Tamagno #258, en la colonia Vallejo, el domingo pasado luego de que avisó por teléfono a su expareja que había matado a su actual esposa. La mujer colgó y dio aviso a la policía.

El hombre, quien dijo ser ingeniero civil y que trabaja de manera eventual, confesó que atacó a Ingrid luego de una discusión porque “andaba tomando”, pero aseguró que en primera instancia fue la mujer quien lo agredió con un cuchillo de cocina.

“Me dijo que me iba a matar, me enterró un cuchillo (en la cabeza) y le dije, pues de una vez, pero no pudo, luego yo le hice todo eso”, dijo el feminicida a las autoridades.

Hace un año, ella interpuso una denuncia por violencia ante la entonces Procuraduría de la ciudad. El trámite
sólo quedó en el archivo. Ingrid no continuó con el proceso legal, y decidió darle una segunda oportunidad a la relación de cinco años que tenía con su agresor.

Pero la noche del sábado la violencia llegó al límite. Fue el reclamo de la mujer, lo que detonó su enojo, según dijo el agresor. Y es que durante la tarde, él eligió a un grupo de desconocidos para tomar alcohol en la calle. Ahí, frente al edificio de la calle Tamagno donde vivía permaneció hasta casi las 10 de la noche.

Al terminar, regresó al departamento donde encontró el reclamo de la mujer. En el domicilio, se escucharon gritos,
insultos y golpes. La agresión creció con un cuchillo de cocina. Él dice que ella agarró el cuchillo para intentar matarlo.

En respuesta, Erick Francisco le arrebató el arma y lo insertó en el cuello de la mujer, le habría dicho: “Si tu no me mataste, yo sí te voy a matar”.
El ataque no terminó ahí. Él utilizó ese cuchillo para retirar la carne del cadáver, y arrancar los órganos. Después usó herramientas para quitar el inodoro y tratar de arrojar los órganos por el tubo del drenaje. En el ducto no encontró suficiente espacio.

Por eso envolvió el resto de los órganos en una bolsa de tela verde y los abandonó en calles aledañas
al lugar del homicidio.

Al hombre no le importó que el menor de los tres hijos que tuvo en su primer matrimonio y que tiene autismo, fuera testigo del crimen.
Él, un adolescente con autismo, se encontraba en el departamento donde la policía halló el cadáver desollado.
El asesino hizo una llamada a su expareja, con quien procreó otros dos hijos y que vive cerca del lugar de la agresión, en la que le dijo que tenía que ir a recoger al menor de sus hijos porque acababa de matar a Ingrid. La llamada dejó al descubierto el crimen.

TESTIMONIO
Tras ser detenido en los momentos en que desollaba a su pareja, el hombre fue detenido y entrevistado por los policías.

–¿Por qué la destazaste? –le preguntó un policía.

–Es que no quería que nadie se diera cuenta.

–¿Cómo fue que la mataste?

–Con ese mismo cuchillo, se lo enterré en el cuello.

–¿Dónde tiraste todas las partes (del cuerpo)?

–Te digo que al drenaje, ahí los aventé.

-¿Por qué querías ocultar los hechos?

–“Por vergüenza, miedo”.

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