La tenía, era juya… y la dejó ir

La oportunidad de oro: El Presidente que lucha contra la corrupción descubre que los diputados de su partido se prestaron para asestar un golpazo a la economía ciudadana… no deja pasar un instante, los llama en su visita al estado y los corre a todos del partido, ¡fuera de MORENA! los obliga a irse para llamar a los suplentes… Un Presidente que tiene tanto poder puede eso y más.

Su gente en pleno delirio le aplaude y lo reconoce, y sus críticos no tenemos más que darle el mérito debido: Este hombre es de a devis.

Pero no ocurrió así…

Una tímida rueda de prensa, que resultó peor… una diputada que se aloca y ahora desafía al Presidente en advertencia de que no va a seguir su línea.

¿Antonche?

Esto parece nada más otro capítulo de la gustada novela: “Aquí todo sigue igual, como cuando estabas tú”.

Nuestro Prejidente no hace algo diferente a lo que hicieron sus antecesores, por ejemplo, adueñarse del Poder Judicial.

El Poder Judicial siempre respondió a la voz del Presidente de la República.

El Congreso, así fuera de mayoría opositora, terminaba centaveado para jalar para donde ordenaran desde el Ejecutivo.

Nunca hubo en México, ni habrá por lo que se deja ver, separación de poderes.

Para quienes esperaban un régimen distinto y un gran cambio en México, esto será una decepción: Su Presidente es igual que los que antecedieron.

Para quienes esperábamos algo peor, es un poco tranquilizante ver que no ha disuelto ni al Legislativo ni al Judicial, como lo hizo Chávez en los primeros meses de su mandato.

No se ha visto la lucha anticorrupción que prometía, más hizo en tal sentido y en el mismo lapso, Miguel de la Madrid quien arrancó metiendo al bote a un ex director de PEMEX y a varios ex secretarios… o López Portillo quien encarceló a nuestro paisano Fausto Cantú Peña y a Méndez Docurro.

Es decir, para arrancar con tanta expectativa no ha sacado algo del morral todavía… vaya a usted a saber si trae algo.

En cuanto a los temores que despertaba, tampoco hemos sufrido una catástrofe anticipada.

Sí, claro, quiere ejercer un poder omnímodo… como lo hicieron sus antecesores.

¿Sueña con la reelección?… quizá, pero Salinas también lo soñaba (Lo que más criticas es aquello a lo que más te pareces, dicen en el rancho).

Al igual que sus antecesores, usa los primeros meses para encontrar “fallas espantosas” en el gobierno anterior… nada nuevo bajo el sol.

La Cuarta Transformación es un mote autoimpuesto… así quieren ser llamados.

Visto el arranque, surge la pregunta: ¿Hasta dónde puede llegar en cuanto a imponerse e imponer?, hasta donde lo deje el Sistema que lo impuso, ni más ni menos.

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