La cualta Tlansfolmació

Hace 15 años usted llegaba a China y veía en construcción o ya terminadas, depende por dónde anduviese, autopistas de ocho carriles en cada sentido… autopistas de concreto o de pavimentos que evidentemente, no se parecen a nuestra megambrea.

Dichas autopistas, las ya terminadas, estaban desiertas, uno que otro vehículo las circulaba. Hace 15 años.

Cualquier sabio de la Cuarta Transformación hubiese dicho que aquello era una inmensa estupidez, ¿a quién se le ocurría construir autopistas en regiones en donde la gente se movía en carretas tiradas por bueyes?

Si hubiese llegado a Presidente por aquellos rumbos Honolable Lope Oblaló, hubiese mandado a construir gigantescas factorías para construir las ruedas de fierro indispensables para las carretas, porque construir esas autopistas era una de las señales del anterior régimen corrupto que tenía postrado al país.

No me detendré en consideraciones sobre la honorabilidad de los constructores que desde luego, recibirían la obra de construir las factorías de manera directa, sin licitación.

Quince años después, en la realidad, las autopistas de ocho carriles lucen llenas de vehículos por donde transitan lo mismo empleados de inmensos complejos industriales, como de cientos, miles de comerciantes de ultramar quienes vienen para llevar a sus mercados los productos chinos.

Menos mal que ellos no tuvieron una Cuarta Transformación, porque ahorita las fábricas de ruedas de fierro estarían en ruinas, a nadie le interesaría comprar una, y enormes embotellamientos por los caminos rurales hablarían de un progreso mal planificado.

Así estamos…

Unos dicen que es una estupidez pensar que en breve todos tendremos acceso a un auto eléctrico o híbrido.

¡Son carísimos!

En menos de 10 años van a costar el equivalente a lo que hoy en día cuesta un vehículo normalmente propulsado por gasolina.

Hace 25 años pensar en una computadora en cada casa era una barbaridad de risa loca… ahora no solamente hay una computadora, hay tres o cuatro… las inaccesibles tabletas son cosa de todos los días y en todas las casas.

Tener celular en los 90 era cosa de ricos o ejecutivos acomodados, hoy los tiene hasta la semillera.

Así pasa con la tecnología y así va a pasar con los vehículos que hoy son carísimos.

Hace pocos años Estados Unidos dejó de comprar petróleo y sacó al mercado todas sus reservas estratégicas, lo cual explica en gran parte la empinada que se dio el precio del crudo en todo el mundo.

Las señales lo gritan: Producir gasolina o invertir en ello es como poner una fábrica de ruedas de fierro en vez de construir autopistas de ocho carriles.

Tendríamos que invertir en una gran reconversión industrial en vez de volver al carbón para producir electricidad… invertir en tecnologías del futuro en vez de poner a un stripper y a una modista en el CONACYT… o a un asno en la Comisión Reguladora de Energía.

En fin, ya veremos quien tiene la razón…

Porque si bien ya no hubo quien comprara ruedas para carreta, ni carretas, los bueyes siempre tuvieron quien los llevara jalando algo.

Lo que fuese…

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