Joker… ¿justiciero o villano?

Después de varios años de no hacerlo, lo volví a hacer, sentía una sensación muy extraña, necesitaba hablar, platicar con alguien sobre estos cuestionamientos que me invadían: ¿Qué es el bien o qué es el mal?, en esta sociedad que ha cambiado tanto, que los mismos valores son cuestionados. No vuelvo a hacerlo, me dije, al meditar sobre el hecho de ir al cine solo y menos en este tipo de películas como el “Joker.”

Al salir del cine, tras ver la película del director Tood Phillips, que por cierto cuenta con la soberbia interpretación de Joaquín Phoenix como el “Joker”, me invadió una sensación inusual de incertidumbre e inestabilidad emocional, misma que se vio reforzada al haber lidiado a mi lado, durante la función, con tres muchachas adolescentes, de no más de 18 años, quienes se la pasaron riendo más que el Guasón y viendo su celular, que de manera intermitente alumbraba mi cara; mientras que una fila adelante de donde me senté, una pareja de unos sesenta años se salió de la sala al transcurrir la primera escena sangrienta, hecho que también captó mi atención.

Sin duda las generaciones han cambiado, ven diferente la escala de valores morales y ahí estaba yo, en medio de esas dos generaciones, tratando de disfrutar la película, si es que acaso ese tipo de películas sórdidas, oscuras, de personajes sádicos y bipolares, violentos, egocéntricos, etc… se puede disfrutar. Además, causa cierta conmoción mental la parte sociológica de la cinta, al plasmar una sociedad decadente, tanto de ricos y pobres, ciudadanos y políticos, por lo que entre la reflexión sicológica de las escenas, estallaban en la pantalla la sangre y los asesinatos, la crueldad de niños, jóvenes y adultos.

Nadie se salva en Ciudad Gótica, pueden ser todos villanos o intentos de justicieros, vemos escenas de caos y destrucción total en la ciudad, pero también aparece la “piedad” por salvar a un pobre payaso, que no sabe hacer reír, que a causa de su pasado su mente se enferma y es capaz de amar y entregar su vida por el ser más querido para él o asesinar a ese ser.

En la historia de la película lo correcto o incorrecto de la vida son temas cuestionados, porque los valores pareciera que los imponen el gobierno en turno junto con los medios de comunicación, que en esa época son la televisión y la prensa escrita en contubernio; éstos tratan de manipular la información, hasta que en escena irrumpe con un gran baile, cigarro en mano, cuenta una un mal chiste, pero hace una fuerte declaración sobre lo que pasa en la sociedad y entonces de ser un invitado se vuelve un protagonista el “Joker”.

Los tiempos que vivimos no están alejados de esa decadencia, de la violencia que vemos cada día en las calles, asesinatos, calcinados, degollados, niños baleados, etc. El origen de esta ola de violencia es la mala distribución de las riquezas que se vive actualmente en este mundo, así como los prejuicios y racismos de que son víctimas algunas personas como por ejemplo los migrantes u otras que son diferentes a la mayoría.

Confieso que en el momento de ver la película las risas de las adolescentes a mi lado me molestaban, como las risas del Guasón molestaban a algunas personas en el film; qué ironía que un payaso, un personaje de alegría, se convierta en terror… ¿será acaso que todos en una sociedad decadente nos creamos justicieros o villanos con sólo disfrazarnos de “Joker”?

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