INAH revela espacio en Tultepec dedicado a cazar mamuts de más de 15 mil años

 

Ciudad de México.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reveló el hallazgo en Tultepec, Estado de México, de un vertedero utilizado para la cacería y destazamiento de mamuts, que refiere a una práctica realizada por los primeros pobladores de la cuenca de México, hace aproximadamente 15,000 años.

Tras nueve meses de excavaciones, un equipo de arqueólogos, encabezado por Luis Córdoba Barradas, encontró trampas excavadas que constan de paredes verticales de 1.70 metros de profundidad y 25 metros de diámetro y ha recuperado más de 800 huesos que corresponden a, por lo menos, 14 de estos animales del Pleistoceno, informó este miércoles el INAH.

Alertados por vecinos,  hace nueve meses,  y en compañía de la cronista de Tultepec, Juana Antonieta Zúñiga, el arqueólogo Luis Córdoba Barradas acudió al poblado de San Antonio Xahuento para inspeccionar la excavación de lo que sería un vertedero, cuyas dimensiones alcanzaban 40 por 100 metros y 8 de profundidad.

Especializado en la identificación de restos óseos de mamut, pues ha dirigido nueve salvamentos de contextos semejantes en el área metropolitana de la Ciudad de México, Córdoba observó varios de ellos en tres perfiles expuestos, pero lo que llamó su atención fueron unos cortes verticales en la disposición de los estratos o capas. Se trataba de dos fosas con paredes de casi 90 grados, de 1.70 metros de profundidad y 25 metros de diámetro, que identificó como trampas de caza.

Cauto, pero consciente de la trascendencia del hallazgo (solo existe el antecedente en Japón de trampas cónicas con 40 mil años de antigüedad, para mamíferos de tamaño mediano), Córdoba señala que posiblemente no sean las únicas fosas en el área. Gente de San Antonio Xahuento ha referido tres sitios próximos con restos de mamuts, por lo que se estaría ante una “línea de trampas”, estrategia que permitiría a los cazadores reducir el margen de error en la captura del ejemplar.

De acuerdo con el arqueólogo líder de la excavación,  las trampas prehistóricas de Tultepec, fueron excavadas en la arcilla del fondo del Lago de Xaltocan, hace aproximadamente 15 mil años, cuando sus niveles descendieronpor efecto de la inestabilidad climática de la parte final del Plesitoceno, cuando descendieron las aguas de los oceános  y dejaron expuestas grandes llanuras. Este fenómeno mundial coincidió con uno local: la gran erupción del Popocatépetl hace 14 mil 700 años, que motivó una gran movilización de animales y seres humanos, hacia el norte de la Cuenca de México, donde la caída de ceniza volcánica fue menor.

La presencia de finas capas de ceniza, entre y por encima de varios de los huesos de mamut recuperados, así como la presencia de bentonita (arcilla del lecho lacustre) sobre otros, permite fechar tentativamente este contexto y especular su uso continuo a lo largo de 500 años. No obstante, el registro de más restos por encima de las fosas, evidencia que una vez recuperado el nivel del lago y rellenadas las fosas con la descomposición de tules, carrizos y demás vegetación acuática, esta zona continuó siendo un “cementerio de mamuts”.

Con toda esta información obtenida de primera mano, el arqueólogo Córdoba brinda una escena más compleja y completa de cómo debió ser la cacería del mamut en la Cuenca de México, donde grupos de entre 20 y 30 cazadores, azuzaban a la manada con antorchas y ramas, hasta separar a algún ejemplar y dirigirlo a estas trampas. Una vez allí, era rematado desde fuera y luego venía un largo proceso de aprovechamiento del animal.

Con apoyo del Ayuntamiento de Tultepec, desde febrero de este año se ha trabajado en la exploración del sitio denominado “Tultepec 2”, con la colaboración del también arqueólogo Felipe Muñoz Díaz y varios trabajadores, entre ellos Gerardo Hernández y José Antonio Corona, quienes participaron en el rescate de la osamenta de mamut descubierta en ese mismo municipio hace tres años.

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