Historias del Partido Acción Nacional

Este año el Partido Acción Nacional cumple 80 años de vida en la política nacional y por supuesto en NL.
En esté artículo les comparto como se adquirió el comité Municipal del Pan en Monterrey, evento que muy poca gente conoce o reconoce. Pero primero permítanme platicar sobre mi ingreso a el Partido Acción Nacional.
Me afilie como miembro activo en junio de 1985, durante la campaña a Gobernador de Fernando Canales Clariond, quien compitió contra Jorge Treviño del PRI y por supuesto gano el candidato del pri-gobierno.
Pocos meses después empezaron las campañas a las alcaldías de NL, entre ellas Monterrey cuyo candidato del Pan fue José Luis Coindreau, quien me invito a coordinar su campaña. Nunca había participado y colaborado en una campaña política, había organizado diversas acciones cívico-empresariales durante los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo, cuando se amenazó los derechos constitucionales de los mexicanos y a través de los organismos empresariales emprendimos diversos movimientos cívicos en todo el país. Los más destacados fueron la famosa reunión de los Encapuchados de Chpinque, para detener la iniciativa de ley que Echeverría pretendía imponer para que el Gobierno requisara y expropiara a discreción las propiedades de los particulares. Esta campaña fue exitosa, ya que se logró detener dicha iniciativa.
Durante el gobierno de López Portillo nacionalizo la Banca privada, violando la constitución, provocando un caos económico con desastrosas consecuencias para todos los mexicanos. Esta campaña estaba enfocada en defender los derechos ciudadanos, que se habían violentado con el decreto de nacionalización, los banqueros deberían y defendieron sus derechos, pero los ciudadanos estaban indefensos. La campaña tuvo éxito ciudadano, mas no jurídico, logramos concientizar a los mexicanos que la constitución nos garantiza y da derechos que ningún gobernante puede quebrantar.
En estas acciones, conocí a muchos líderes sociales como Manuel Clouthier, alias el Maquio, José María Basagoitia, Juan Sánchez Navarro, Jorge Sánchez Mejorada, Jorge Chapa Salazar, Andrés Marcelo Sada y por supuesto a Coco Coindreau. Por ello cuando me invita a esa aventura política acepte.
La contienda a la alcaldía de Monterrey fue breve, el adversario era Luis Farías del Pri-gobierno, quien gano y le reconocieron el triunfo, a pesar de una cantidad enorme de arbitrariedades y violaciones a la ley y a nuestros seguidores, no había libertad para sufragar el voto, siempre había amenazas del gobierno y de sus grupos como la CTM, CROC, CNOP y muchas más, que operaban articuladamente a favor del PRI.
En ese momento decidí sumarme a la lucha del PAN y de miles de ciudadanos que creíamos en la democracia y estábamos dispuestos a combatir la tiranía del PRI-GOBIERNO.
Colabore en el Comité Municipal del PAN de Monterrey, siendo presidente Alfredo Corella Gil Samaniego y secretario Felipe de Jesús Cantú teniendo apenas 17 años. Después de la campaña de Coindreau nos dedicamos a organizar los comités de barrio, con el apoyo voluntario de cientos de gente que daban su tiempo, talento, esfuerzo y el poco o nada de dinero que tenían para luchar por la democracia. No me atrevo a redactar sus nombres, pues seguramente olvide algunos de ellos, pero sí puedo decir que están en mi mente y mi corazón, pues ellos sembraron en mi la esperanza que algún día ganaríamos una elección y nos dedicaríamos a servir a la comunidad, haciendo el bien común y respetando la dignidad de las personas, tal como nos lo indican los Principios de Doctrina de Acción Nacional y su fundador Don Manuel Gómez Morín.
En esos años conocí a una extraordinaria mujer, Chela Martinez, con un corazón generoso y un carácter enorme, nos infundía seguridad y valor para enfrentarnos a la maquinaria del PRI-GOBIERNO. Ella merece un reconocimiento muy especial, desde estas líneas la nombro REPRESENTANTE DE LA DIGNIDAD DE LA MUJER PANISTA.
La sede del comité municipal estaba ubicada en la Av Fleteros al sur-poniente de Monterrey, era una casa que pagábamos renta con grandes dificultades, ya que aquella época los partidos políticos no recibían financiamiento público, solo el PRI. Lo cual dificultaba hacer la labor política, pero a la vez había más interés, generosidad y apoyo.
Un día, me cita Corella en su casa y me dice que su periodo como presidente del comité estaba por acabar, por lo tanto, me invitaba a que yo lo sucediera. ¿Recuerdo que lo vi a los ojos y pregunté, por qué yo?, me contesto directo, porque nadie quiere tomar la responsabilidad y observo que tu tienes ganas y algo de capacidad, me reí, le di la mano y le dije, acepto el reto a pesar de mi escasa capacidad y porque tu lista de nombres ya se agotó, dio una carcajada y a las pocas semanas fui electo Presidente del Comité Municipal del PAN de Monterrey para el periodo 1988-1991.
Tengo muchas anécdotas y recuerdos de esa vivencia, solo contare dos brevemente. En 1988 fue electo Alcalde de Monterrey el Dr Sócrates Rizzo, a quien conocí cuando viví en México, DF, nuestra candidata fue Tere García de Madero, quien hizo brillante campaña.
Con motivo de los cambios en la Ley Electoral, debido a % de votos obtenidos por el PAN, llegaron al cabildo regiomontano Alfredo Corella, Felipe Cantú, Concha Lupe Garza, Roberto Ramírez y Cobis Lobo, haciendo un extraordinario papel y poniendo a trabajar al alcalde Rizzo y su equipo de pristas, que nos estaban acostumbrados a trabajar con la oposición.
Los regidores del Pan trabajaban a un ritmo de trabajo y de gestiones a favor de la ciudadanía, que en el comité nos sentíamos orgullosos de su trabajo.
Con motivo de esta actividad política y el trabajo interno del comité con nuestra membrecía, ya no cabíamos en el comité de Fleteros, por ello tomamos la decisión de cambiarnos de lugar y tener nuestro propio recinto. Después de varias semanas de búsqueda, encontramos un edificio en la esquina de Isaac Garza y Zaragoza, hice cita con el propietario y le ofrecí comprar su propiedad, cuando me dijo el precio, por poco y me caigo de la silla, le dije con mucha seguridad, deme unos días para estudiar la oferta y le busco en breve. Salí de su oficina y me pregunté, como le vamos a hacer si el comité no tiene dinero suficiente para cubrir los gastos, mucho menos para adquirir una propiedad de esas dimensiones.
Hable con mis amigos panistas Daniel de la Garza y Luis Santos de la Garza, quienes me brindaron su apoyo y consejo, primero para buscar una rebaja del precio y segundo la forma de financiar la compra. En varias ocasiones, fuimos con el dueño a negociar, fueron tantas que ya no quería recibirme, hasta que un día, me dijo, ok le acepto el monto, siempre y cuando sea en efectivo y una sola exhibición, le dije ok, fijamos fechas para el pago.
Daniel de la Garza me acompaño a la Cd de México a platicar con Luis H Álvarez quien era Presidente de Acción Nacional, con el objeto de plantear el tema y pedirle apoyo económico. Después de varias gestiones, Don Luis me dice, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN aporta la mitad del valor de la operación y Uds el resto. Acepte la oferta, me regrese a Monterrey y empecé a tocar puertas para conseguir el resto. Los días corrían rápidamente y el plazo para pagar se acercaba. Decidí hipotecar mi casa, con el objeto de comprar la propiedad para el Pan y continuar con la campaña de captación de recursos y después pagar la hipoteca, esta decisión la tomé sin consultar con quién entonces era mi esposa, ni con nadie, en las noches me despertaba inquieto, con el miedo de perder mi casa, que era de mis hijos y esposa.
Con fortuna y el apoyo de muchos panistas y no panistas logramos juntar el dinero, liquidar la compra del Comité Municipal del PAN de Monterrey y también la hipoteca que irresponsablemente puse mi casa en juego.
Hoy el PAN DE MONTERREY TIENE CASA, por la cual han pasado miles de panistas y acontecimientos políticos e históricos para nuestra ciudad y la lucha por la democracia.
Así se construye una comunidad con esfuerzo, generosidad y visión,
Raúl Monter.
raul.monter46@gmail.com

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