Del odio al odio… de vez en vez

El discurso de odio es lo que mejor vende… hasta que se voltea el chirrión por el palito.

Fue en un discurso de odio en que Jaime Heliodoro se montó para llegar a la gubernatura.

Aquello de que el Bien siempre vence al Mal era lo más amigable y no rindió frutos hasta que su campaña giró en torno a la promesa de meter al bote a los Medina.

Hoy, todo el odio al que concitó para llegar, se le junta para echarlo.

El mismo odio se vuelve como el monstruo, contra su Frankenstein.

Es una muy penosa realidad con un gobierno altamente corrupto e ineficiente…

Ahora, la misma fuerza que lo llevó lo trae en jaque para echarlo, para anhelar que se vaya, para exigir que lo saquen del Gobierno.

Es lamentable…

Pero de cara al 2021, la propuesta fundamental será: “Meteré al bote a Jaime Heliodoro”.

Y no vaya muy lejos, es cosa de días, horas… es cuestión de tiempo para que Samuel García se monte en ella.

Otra vez el odio como inversión de alto rendimiento.

Hasta que se vuelve contra ti.

¿Hasta cuándo?

¿Volveremos a caer?

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