Debemos garantizar la autonomía del Fondo de Cultura Económica. – Clemente Castañeda

El Fondo de Cultura Económica (FCE), el proyecto editorial más importante de Latinoamérica con 85 años de inversión de recursos públicos, es uno de los rostros más importantes de México ante el mundo, y en tal sentido no debe estar sujeto a injerencias de intereses políticos o económicos ajenos a la cultura, sino conservar una plena y absoluta autonomía jurídica, financiera y de gestión, se lee en la iniciativa que presentó el senador Clemente Castañeda.

La propuesta que se analiza en el Senado de la República contempla establecer como un órgano constitucional autónomo al FCE a través de una reforma al artículo 4º de la Carta Magna, señalando que éste será un órgano público autónomo, dotado de personalidad jurídica y patrimonio propios, en cuya integración participarán el Poder Legislativo de la Unión y los ciudadanos.

“Recientemente, el Fondo ha sido objeto de un trato indigno de su historia por parte de la actual administración pública federal, que parece concebir al organismo más importante de la cultura nacional como un botín político al servicio del régimen de turno”, se lee en la iniciativa del senador Castañeda, presidente de la Comisión de Anticorrupción, Transparencia y Participación Ciudadana.

“Así lo demuestra tanto la reforma a modo para su actual Director (bautizada como Ley Taibo), como la displicencia con que se dirigió el mismo ante quienes se oponían a dicha reforma; en tal sentido, resulta conveniente salvaguardar en el texto constitucional la autonomía del FCE, a efectos de que no sea rehén de intereses ajenos a la cultura, convirtiéndolo así en un órgano constitucional autónomo”.

La iniciativa contempla ejercicios de Parlamento Abierto para designar al Director y al Consejo Editorial:

El Director del FCE deberá ser nombrado por las dos terceras partes de la Cámara de Senadores de entre una terna establecida por la ciudadanía a través de instrumentos de Parlamento Abierto, señalando que deberá ser un ciudadano de reconocido prestigio en la cultura o la ciencia nacionales, que no deberá haber pertenecido a algún partido político en los últimos tres años o haber sido candidato.
El Consejo Editorial será designado por el mismo procedimiento, cuyos integrantes durarán en su encargo tres años y deberán ser reconocidos personajes de la cultura o la ciencia.

El FCE es la institución cultural de mayor trascendencia en la historia de México, al tratarse de la editorial en lengua castellana con mayor prestigio y alcance global, con filiales en una decena de países, siendo un referente insoslayable de la cultura mexicana y latinoamericana, e impulsando la edición y traducción de obras que de otro modo no habrían salido a la luz pública.

El rostro de México ante el mundo no sería el mismo sin el Fondo de Cultura Económica, y generaciones de escritores, artistas y científicos de nuestro país y el resto de Iberoamérica, no habrían podido formarse sin las ediciones esenciales realizadas por éste; por ello, en Movimiento Ciudadano consideramos esencial para salvaguardar su trayectoria y garantizar su herencia a las futuras generaciones, que el Fondo de Cultura Económica sea elevado al texto constitucional como un organismo con autonomía jurídica, económica y de gestión.

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