Con los vehículos de aplicación… clavar la uña sin solucionar

¿Qué dice la ley acerca del precio de las concesiones?

Bueno, una concesión la entrega el gobierno -federal, estatal o municipal- a particulares para explotar o en su caso ofrecer servicios que debieran ser obligación o responsabilidad del propio gobierno.

A cambio de esa concesión el gobierno recibe un pago…

En el caso de los taxis, unos 30 mil han recibido concesión a cambio de pagos de 250 mil pesos en promedio.

Ya imaginará usted lo que el gobierno recibió desde que dichas concesiones fueron entregadas, aunque claro, dudo que el entonces líder nacional del PRI, Enrique Ocha Reza, haya pagado un centavo por sus 11 concesiones.

Hoy las concesiones de taxi valen medio cacahuate, los taxistas quienes son propietarios de placas no pueden venderlas en más de 150 mil pesos.

Su negocio se desplomó… o mejor dicho, el valor de la concesión.

Los taxistas aún tienen trabajo, aún les va bien cuando trabajan duro.

La irrupción de las plataformas digitales para brindar servicio de traslados tomó a todo mundo, en todos lados, como al Tigre de Santa Julia.

No se legisló a tiempo y se provocó un enfrentamiento entre taxistas y operadores de plataformas digitales.

Tiene razón el taxista: No es justo que mientras él paga por sus placas un dineral, los de plataformas puedan operar así nada más, sin un pago.

Pero los de plataformas no son culpables… ellos ejercen un derecho que no es coartado por la ley.

La verdad, es que este mundo ya está en la era digital, y más temprano que tarde, los taxis convencionales deberán entrar también al mundo de las aplicaciones, es mucho más seguro para los usuarios y mejor para los taxistas.

Y mientras tanto…

El gobierno piensa cómo clavarle la uña a los de plataformas digitales, no piensa en regular y en llegar a un status en el que no haya injusticias, pero haya eficacia.

Lo correcto es que el gobierno indemnizara a los concesionarios de taxis, a quienes así lo quieran y posteriormente desarrollar una aplicación oficial, rectora del servicio de alquiler.

Entonces sí, cobrar como cobran las empresas digitales… o cobrar menos, quizá, y recuperarían en un santiamén lo invertido en la indemnización, tendrían un cobro fijo y continuo, dinero fresco para las arcas o para robárselo, ya usted les conoce.

Pero hambreados que son, andan como locos viendo como le bajan un billete a los movilizadores vía aplicación.

Nadie busca como todo buen estadista, soluciones de fondo y de largo plazo.

Importa el corto plazo… cobrar ahora, mamar ahora… clavar la uña ahora.

Y así, no hay espacio para abrir caminos nuevos.

¡Puaj!

Te puede interesar